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Director: Héctor Loaiza
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Desde 2001, difunde la literatura y el arte — ISSN 1961-974X
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Cine y Televisión
1 10 2006
Joven cineasta venezolano prepara en México su primer largometraje, por Arminda Rincón
—¿Cuál es el gancho de Los elefantes nunca olvidan? —Presenta una gran intriga y una tensión dramática muy fuerte, que se mantiene hasta el último segundo de la proyección. La historia es protagonizada por un señor que reparte pescado salado en un pueblo del oriente del país. El hombre, llamado por quienes lo rodean como “Elefante”, gracias a su buena memoria, se encuentra con un muchacho que al final resulta ser uno de los hijos que abandonó años atrás. Irónicamente, “Elefante” no reconoce al joven y éste quiere matarlo. La historia, en resumidas cuentas, toca el tema de la paternidad irresponsable y habla de la falta de memoria de los pueblos latinoamericanos. Es una reflexión en 13 minutos. —¿Qué nos puede adelantar sobre su primer largometraje? ¿Es cierto que Guillermo Arriaga, el guionista de Amores perros, será el productor? —Es posible que esta cinta se llame Desde allá. Tengo dos años trabajando en el guión. Ya lo terminé. Junto con Guillermo, que es el productor, estoy empezando a armar el proyecto. Tenemos planeado comenzar las filmaciones durante los primeros cinco meses de 2007. —¿Qué historia contará en esta oportunidad? —No puedo adelantar mucho porque es un secreto. Es una historia de amor que transcurre en México D.F. También mostrará una relación entre padre e hijo. Abordará el amor, el perdón, la redención y la venganza. —¿Qué indicaciones le ha efectuado Guillermo Arriaga? —Sólo me ha asesorado, como los buenos productores. Me ha ayudado a sacar lo mejor de mí. Me ha obligado a revisar lo que he escrito, por eso he tardado tanto con este guión. Mis ideas han cambiado en beneficio de esta historia: es bastante dramática como Los elefantes nunca olvidan. —¿Cuál es el cine que desea mostrar? —Me fascina tratar de entender a las personas. Me gustan las películas que muestran la condición humana. —¿Lo obsesionan las relaciones familiares? —No sé. Son cosas que pasan. Ocurre en Los elefantes nunca olvidan y también en Desde allá. Es posible que mi tercera película cuente la historia de dos hermanos. Me interesan las historias shakespeareanas, en donde los personajes están condenados por los lazos sanguíneos. —¿Quiere educar a las personas? —Sólo deseo que reflexionen. El cine es un compromiso entre el entretenimiento y la reflexión. Quiero que los espectadores entiendan a su prójimo. Cuando hablo de entretener, me refiero a que los realizadores deben apoyarse en un guión que mantenga en vilo al espectador, que éste siempre quiera saber qué pasará en el siguiente cuadro. No es una tarea fácil, que requiere mucho rigor. —¿Qué escenarios escogió del paisaje mexicano? —Creo que cada historia tiene un lugar para ser contada. Desde allá se cuenta mejor en la capital del país azteca que en Caracas. Esta historia toca un tema tabú que en México D.F. adquiere una dimensión mucho mayor. —¿Quienes serán los protagonistas? —Dentro de poco iniciaremos la fase de selección de los actores que trabajarán en esta producción. No escogeremos actores conocidos. Queremos dar oportunidad a los nuevos talentos. —¿Cuál es su percepción del cine venezolano del 2006? —Quiero filmar películas en mi país. Creo que viene un momento económico interesante para el cine nacional, que nos debe invitar a reflexionar. En la actualidad, nuestro cine tiene un talón de Aquiles muy grande: sus guiones no son los mejores. Parte del dinero que se invertirá en la producción audiovisual del país debe estar destinada a la formación de escritores para el cine. No obstante, el escenario es optimista. Hoy se están haciendo pocas cintas buenas. Tenemos que hacer muchas con calidad, para que el espectador vaya a verlas y pague un boleto. —Además de lo obvio, ¿qué enseñanza le dejó recibir tantos premios? —Los premios son buenos, pero no lo más importante. Estoy satisfecho porque hice todo lo posible para que mi cortometraje tuviera peso y calidad. El cine es un gran compromiso y necesita rigurosidad. Sólo obtuve los frutos que merecía. También ha dejado una enseñanza práctica: cuando ganas tantos galardones hay productores que se fijan en tu trabajo. Éso es lo que me está pasando en el presente.
acerca del autor
Arminda

Lorenzo Vigas Castès nace en Mérida (Venezuela), en 1967. Graduado en Biología molecular, se instala en Nueva York en 1995 para estudiar cine en N.Y.U. donde realiza varias películas experimentales. En 1998 regresa a Venezuela para dirigir la serie documental “Expedición”. Entre 1999 y 2001 dirige documentales y comerciales de televisión para la Compañía CINESA. En 2003 filma, en Venezuela, su primer cortometraje de ficción titulado "Los Elefantes Nunca Olvidan". Vive actualmente en México D.F. dedicado a escribir el guión de su primer largometraje de ficción.