Lunes 04 | Marzo de 2024
Director: Héctor Loaiza
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Desde 2001, difunde la literatura y el arte — ISSN 1961-974X
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Poesía
2 1 2018
Ignacio Bravo Vera-Pinto: despliegue de versos de manera elocuente, suntuosa y vegetal

POLAR

No quiero saber del sol

-Me abstengo de cualquier plataforma que no posea modo nocturno-

Soy un espectro foto-sensible
por las veredas
todo me sobra
y el sol es el más grande de todos los sobrantes.

Entonces viene otro día y afronto el dolor de mis ojos. El sol brilla suspendido lleno de doce del día y a mí me falta el anti-réflex químico; resultado del insomnio; soy la tendinitis de las almas purgándose la angustia en la recepción de algún hospital, donde las señoritas que atienden, se liman las uñas y chatean por celulares demasiado caros, e increpan el estado deplorable de mi mirada:

-Emergencias es solo emergencias- recita desde la ventanilla la señorita. Entonces yo emerjo y con ojos lunares la leo fijo, y con esa mirada redonda el tiempo se alarga… - ¿Por qué no vino antes…? Emergencias es solo emergencias-

Entonces quise hablarle del sol:

El puto no para y hace un mes duele.
Me he convertido en el vampiro que solo muerde
cuellos alcohólicos de amigas extasiadas
en la oscuridad execrable,
de esos ojos que miran, con deseo mi sustancia.

Los demonios de mi cabeza
se materializan bajo la luna en los adoquines,
y de los charcos de las cloacas
brotan parásitos que quieren beber cerveza conmigo.
Y yo bebo sin culpa.

Tengo la cabeza llena de los mil ochocientos
revoluciones industriales también
donde la esperanza se sujeta entre las manos
y desde el tallo se sopla como diente de león…

Yo tengo problemas solares
yo tengo problemas de brillo
yo tengo problemas de polilla,
y los colectivos no paran
en horario de insectos que vuelan en la noche.

Por todo esto señorita
por todo esto, le pido entienda,
no he venido antes.

Todo eso quería decirle, pero temo y sospecho de cualquier persona que trabaje bajo luces blancas.

 

SEXO Y SUSTANCIAS

Las guitarras se curvan como tu sonrisa.
Miras como un esquimal acechando algo.
Tu cuello se gira.

Y todo es como nada, -¿sabes ese punto
de te quiero…?-  Te conozco poco.
Y se me eterna esa rabia de guerrilla.
Pero soy fino, perfecto, como un porro blanco
de poblilla, y vengo del sol, y yo no tenía idea
que te eternas y te eternas.
Pero tú eras como otra. Una sonrisa una sonrisa.
Fiaca fiaca, de la siguiente de la que viene;
-Viene, te juro que viene-, la cabeza te explota
¡La cabeza!, collage blanco.
Y te ríes, y ella se ríe,
es:
lo que es.

-Cigarrillos de mentol,
pastillas de mentol-
-¿Eso es Triste?-
pregunta ella.
Jadea,
se agita como cascabel de serpiente
collage, collage blanco.
Capas de mar
horizontes
ella te chupa,
como a las ostras.

Y te pregunta o afirma -algo que no viene nunca como el futuro-
y es obvio que te desvaneces…
hay química en el cuerpo, y la tuya no anda bien.

 

POSTAL

Entretenme,
los días son lo mismo;
y se alarga, se pierde en los rascacielos.
Otra tarde que no quiere…
salir de tus ojos.

Súbete al tejado
me obsesionan tus retinas,
grises de avenidas, vacías
de día domingo.

 

RE-CAYENDO

Como una araña cayendo
en los propios hilos de su red,
yo alucino y me asesino
en los hilos de la cognición.

Consiente del Karma;
oscuridades que no me pertenecen.

Soy un Espiral de Fractales
soy un dolor de psicodelia,
me hago chiquito, me acuno
en mi propio centro.

Soy el
Ex
Ta
Sis

De gotero, envuelto y re-cayendo
sobre todo re-cayendo,
como una araña hecha yo-yo,
voy y vengo en el rebote
de la ciclotimia aletargada,
que me tejo y desayuno.

 

FLAUTISTAS

Hay flautistas en los árboles,
trepados en las ramas de tus ojos,
casi puedo oír la sinfonía verde,
de esas flautas trebolares.

Acomodados en las hojas,
de ramas que cierran los ojos,
escuchando el susurro de las ondas,
de esos campus, que ellos extienden.

Fantasmas verdes, leyendo la filosofía del pasto.
No le discuto a nadie, que pueda entonar la chépica,
o los tréboles salvajes.

Acomodados en las ramas de tus ojos,
los flautistas de los ramales,
de esos campus memoriales,
a cerrar los ojos en el cogollo.

 

SINGAPUR

Abierto el agujero
me entraron peces en el cuerpo,
y me llene de algas y de moho
en el oscuro azul.

Meses de ocio desquiciado en lo profundo,
la rompiente de tu cara endurecida
me volvió un pulidor, cargando un farolito,
de tus rocas y arrecifes negros.

El sol se me dio vuelta y te dije buenas noches
en las mañanas.
Puliendo la crónica interna
la tristeza oceánica de ir a nadar
en el fondo de los seres, es solo la vida
y sus corrientes.

Allá abajo, inmerso en la quebrada submarina
quiero ver el sol, pero el vértigo intrínseco
que pertenecen al caos de nuestras vibraciones,
es la corriente masoquista que me mueve.

Quiero respirar
Como un hombre hipnotizado en el deporte de la apnea.

 

LO MEJOR

Cambié a mis amigos,
por una cajetilla de cigarrillos
extra en el quiosco.
Me convertí a la iglesia,
de las veredas interminables
que a las doce de la noche
oficia misa en las cunetas.

Sospeche de todos,
también sospeche de mí.

La luna dejó de pertenecerme
y tus ojos se convirtieron en ilustraciones
de un libro de biología, que me dio fiaca leer.
Si los países se quemaban,
me senté en el tejado a verlos arder,
sin ningún interés más que la luz
que emana del fuego.

Jugué en las calles,
a recortar el musgo de los árboles,
para usarlos de suela en mis zapatillas.
Caminé, efectivamente, sobre nubes en el pavimento

Dejé la cerveza
para enfocar el sol filtrado y ondulante
bajo el mar
el arrecife lila donde me guardo.

Lejos de las multitudes,
cerca de la espuma,
levanto el cáliz de las olas,
me enciendo los ojos como linternas.

En la oscura puesta de sol,
sobre el graznido de los cisnes,
ya no quiero hablar;
en el horizonte me arranco la lengua
y me enciendo las ganas,
de tirar piedras al agua, como profesión.

acerca del autor
Ignacio

Ignacio Bravo Vera-Pinto. Chile, 1987. Músico y escritor. Cursó estudios de Sociología en la Universidad de Buenos Aires y de Composición Musical en la ciudad de La Plata. Pasó por el Taller de Escritura a cargo del escritor chileno Yuri Pérez, en San Bernardo, Chile. En 2017 publicó por primera vez sus poemas en la revista Telescopio. Actualmente es redactor de la revista Le Miau Noir. Sus poemas aparecieron en revistas de México, Cuba y Chile. Reside actualmente en Argentina.