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Desde 2001, difunde la literatura y el arte — ISSN 1961-974X
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Narrativa
3 5 2016
Breve Cronica del otoño: Paris y la soledad por José Abelardo Franchini

El cielo afuera nublado, la copa de un árbol siempre verde recortándose en la ventana... La estufa de aceite de petróleo al lado de la cama calentando la habitación, una marca comercial de un vino me observa desde una caja al lado de la pila de diarios y fascículos..., solo faltaría un cuadro del Sena pintado por Monnet o Renoir con sus colores vivaces y efectos de luz, el boulevard junto al río… la iglesia de Notre Dame, su estilo gótico y las gárgolas, el catolicismo... Estuve leyendo el libro “Lourdes” de Émile Zola, la relación entre el sacerdote y la pequeña dama enferma, rubia y de ojos azules, la procesión de antorchas a la gruta, las mezquindades de la gente motivadas por el dinero y el frio del aire de montaña de los Pirineos… Percibí la incertidumbre y la llaneza del espíritu de Zola, el libro relata en su primera parte el viaje en tren desde Paris de los peregrinos, la romería de los enfermos asistidos por religiosos, las historias de los personajes de la obra, el personaje central Pierre, el joven sacerdote cuyo padre era científico y que murió siendo él muy joven. La historia de la joven inocente a quien él acompaña junto al padre de ésta, a tratar de sanar su mal con la virgen milagrosa... y la historia de Bernardette la niña pastora que vio a la Virgen en el campo y recibió el mensaje de ésta, de que debía hacerse un santuario allí, en aquel paraje en el sur de Francia. Todo el realismo de Emile Zola para describir personajes y situaciones... Leí también un libro de Jean Giraudoux, L’Écolè des Indifférents, una novela corta, se puede leer, no es lo que uno espera de un autor francés, pero valió la pena comprarla.
El viento afuera mueve las ramas y desprende hojas estamos en la última parte del otoño y ya se siente el frio del invierno.
“Señalada por el índice del sol anda mi Madre... para que yo la vea” la canción interpretada por Baglietto me suena en los oídos. Todavía no tenemos una mañana fresca, clara, seguimos conviviendo con la tensión, la ansiedad, el calor de días medio nublados… indefinidos. Todavía los recuerdos de aquel tiempo la fila de postes de electricidad o de teléfono (no recuerdo bien tampoco) junto a la banquina de la ruta pero el suelo frio en la mañana y el cielorraso inexpresivo, apático, siguen estando como el calzado en desorden. Y querría (obvio) que aquellos fantasmas tenebrosos vinieran y me saludasen en algún amanecer de manera amable, que salieran de aquellos sueños molestos si..., querría... Virtudes claro del silencio o del sonido de la radio y de la soledad.
Los titulares de los diarios evocan una campaña ya (demasiado) pasada, las boletas de los candidatos son sórdidas al carecer ahora de significado, lo mismo esa pila de papeles varios.  El viaje en tren, llevando las esperanzas y un destino complejo... Bon voyage! La semana próxima partiría con destino al Charles de Gaulle de París, la Ciudad-Luz, a propósito estuve leyendo una novela de Juan Jose Saer que transcurre allí y está bastante bien salvo algunos detalles escabrosos y libidinosos de Saer que están fuera de lugar.
“Tarta americana de cebolla” leo un folleto de cocina de mi mama, siembra rico, a un costado el Corriere della Sera, la edición que viene con La Nación y ya que estamos en asociaciones hace poco compré una revista de tipo documental un fascículo especial, dedicado a Bartolomé Mitre, con muy buenas fotos, que publicó el mismo diario, también, con motivo de la muerte del gran político y escritor porteño y patricio que me gustó mucho.
Hable con d’Elia, me pareció (como ya me parecía) un buen tipo e inteligente, espero que las cosas marchen bien. Escucho el ruido de la heladera que se encendió y escucho el uhu de una lechuza, algún motor de auto en la lejanía. El cielo estrellado y la luna con su blancura hipnótica y perenne a través del devenir del hombre, será momento de darme una vuelta por el almacén de enfrente. Tomo un poco más de té de tilo, ya a esta hora, el ambiente está fresco, miro la ropa acomodada en las casillas del mueble que está enfrente, coloco una pastilla Fuyi en el pequeño radiador eléctrico ahuyenta mosquitos y pienso ¿Lloverá? ¿Y cómo estará el tiempo en Buenos Aires...?
Sí, es la realidad mustia, insípida, gris-azulada, desafecta a la imaginación, poco más..., ¿o nada más que la rutina? Es esa pared blanca que separa al otro patio de la casa vecina, es ese ambiente cargado de árboles y plantas amarillo-ocre, verde obscuro, esos aloes en hilera. Es este desapego a la vida, tanto me dolió que me dejaras Cécile…
…Tanta hipocresía Cécile, tanta juventud y un corazón tan frío, hoy en la bruma del canal, en la playa y bajo las gaviotas, recuerdo una vez más aquel pasado esos fantasmas que vienen a aguijonearme en esta tarde invernal; me muevo de un lado al otro con esa inquietud sempiterna, compilada ya en mis poesías y textos en prosa.
Voy y vuelvo, son tantas noches escuchando radio, acostado mirando el cielo-raso de telgo, porque ella no quería comprometerse, fue ese viaje, algo sórdido, en colectivo, un nuevo fracaso, otra marca de tristeza en mi persona.
Son los Idus, ahora, en mayo como lo fueron en marzo, el recuerdo de Julio César, Marco Aurelio y Commodo…, de Augusto el sobrino dilecto. Son estos días postreros del mes, desde el 15 en adelante.
¿Adónde iremos?, me quedo en Caen, cerca de las olas bravas, los acantilados, las mareas nocturnas del Canal de la Mancha, ¿y qué piensa doctor?, ¿podré viajar?, ¿no tendré inconvenientes? Recuerdo por cierto la habitación amueblada, ambientada con cuadros y el ventanal al jardín, una palmera afuera. Los diplomas del doctor sobre la pared.
Finalmente me miro en el espejo y veo detrás mío, reflejados, apilados, los papeles, las guías telefónicas y los discos, mi aspecto algo desaliñado y tantos recuerdos, tanto camino desparejo y la amargura, mi perfil más propio, junto a la soledad.

Junio de 2006

acerca del autor
José Abelardo

José Abelardo Franchini nació en Hurlingham (Provincia de Buenos Aires) en 1972. Cursó estudios primarios en La Serranita y Secundarios en Alta Gracia (Córdoba). Es periodista y escritor, para lo primero hizo un Curso Terciario y tiene un título de Técnico en Medios, respecto a la escritura, asistiٌó a tres talleres literarios en distintos momentos en los 90' y los 2000. Colaboró como periodista en el periódico de circulación nacional "Cuestión Latinoamerica" que dirigió Gabriel Fernández, escribió columnas para las radios y le leyeron 4 relatos en el Programa "Las noches y los Cuentos", conducido por Isabel Pisano en Radio América, AM 1190, de Buenos Aires. Ha publicado 2 trabajos literarios en la Revista Digital "Archivos del Sur" que dirige Araceli Otamendi. Se considera dentro de la línea del existencialismo que fundaron y desarrollaron Albert Camus, Jean Paul Sartre, Simone de Beauvoir, Alberto Moravia en Italia y Ernesto Sábato en la Argentina, que expresa lo subjetivo, en contraste o en fricción con la realidad exterior, lo complejo de la existencia.