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Desde 2001, difunde la literatura y el arte — ISSN 1961-974X
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Narrativa
14/01/2013
Derrame cerebral por Alexis Gallardo Rodríguez

El cuento de Alexis Gallardo Rodríguez, ganador del tercer puesto en el I Concurso Resonancias de Cuento, es portador de un hermetismo que no deja de contarnos su bella y trágica historia de un estudiante de arquitectura cuya consciencia se desvanece en un instante. Una inoportuna náusea como preludio a la suspensión de la realidad excluye la estrella negra porque el autor quiere —es mi suposición— demostrar que también se puede elaborar un cuento con claves herméticas. Su regreso a la cancha de tierra de la infancia escolar es un indicio de que Alexis Gallardo pone a rodar el balón de los mitos de su infancia, una pelota de tal poder que llegó a eclipsar el sol. Allí también se desplomó a causa de un pie malintencionado que se le clavó en la canilla. Esa escisión es clave porque un cuento siempre narra dos historias, es decir, un relato visible esconde un relato secreto, contado de un modo elíptico y fragmentario. Los puntos de cruce entre la edad adulta del personaje y su infancia son el fundamento de la construcción. En la oscuridad de su cuarto el muchacho —se vuelve adulto— no acepta que su heroína personal, la madre muerta en su infancia, nunca más vendrá a exorcizar sus fantasmas de terror. ¿Lo mejor no era reunirse con ella en las fronteras inescrutables del más allá? «Derrame cerebral» no es un cuento distante de la literatura realista, si bien su nivel de complejidad demanda el compromiso del lector. A partir de sucesos muy reales, muy concretos, el autor construye una ficción con su historia secreta. Es también una forma enigmática de mostrarse a sí mismo. Rubén López Rodrigué.

Copyright: Alexis Gallardo Rodríguez
acerca del autor
Alexis

Alexis Gallardo Rodríguez, Santiago de Chile, 1979. Administrador Público, titulado en la Universidad de Chile. Sin publicaciones previas. Le habían convencido de tomar la vida en serio, así que dejó de escribir y, peor aún, de leer. Fue un período de inestabilidad y excesos que, al darse cuenta que su vida fue reducida a lo material. Entonces volvió a leer e, inevitablemente, a escribir, asumiendo la derrota en la batalla contra sus anhelos más profundos. Sabe hacer muchas cosas, es consciente de ello, pero solo se siente a gusto mezclando palabras en su marmita hasta hacer desprender destellos o al menos un aroma que remueva emociones reprimidas.