a Isidoro Blaisten, from a long time ago
7.
Gritos y murmullos
Decir algo con voz de haber tomado o fumado mucho, voz no ya del murmullo sino de la ronquera. El ronco es ronco porque anduvo gritando demasiado y en cambio quien murmura lo es porque tiene prurito de decir. Además él ya había murmullado mucho cuando joven, cuando muy joven era y murmullaba.
8.
Amante
Su nombre, como el tuyo o el mío, anda entre los dos.
9.
Reprimenda
Y entonces decir: ah viejito qué malo fuiste, ah miedoso, así que temiéndole a las represalias del futuro, culposo lo menos, como tortuga sin caparazón.
Y decir también: pero si no era necesario salirse de ese modo de la ruta, que total tarde o temprano ibas a caer entre tus propios lazos, zorrino apestoso.
Y decir por último: ahora que también yo tengo canas y barba y barriga, y voz de mando, aunque no la use innecesariamente, y sentido del deber, estás completamente fuera.
Saberse vencedor en el campo vacío.
10.
El cadáver de tu enemigo
¿Es dicha u orfandad difusa verlo finalmente pasar?
11.
Valores
Era su pretensión dar sentido redactando sin pensar, pero para cuando le llegó esa facilidad de mecanógrafo ya la sintaxis estaba tan incorporada en su mente que no le sirvió de nada. Ya no puedo ser un mal periodista, se dijo y decirlo le preocupó: qué era lo bueno y qué lo malo, a esa altura de la soiré.
12.
Ostentación del genio
Había terminado de leer uno de los últimos escritos de un premio Nóbel de mediados del siglo veinte, y estaba pasmado por la seguridad absoluta que traslucía ese hombre en el relato de cada uno de sus proyectos. Incluso los reconocimientos de dudas, que cada tanto halló alguno, eran alardes de autosuficiencia creadora.
13.
Relatividad de lo religioso
Encontró el tono de una nueva serie de rezos aproximadamente una hora después de empezar a probarlos. Creyó acercarse más a Dios. Y empero, la constatación de ese saber fue suficiente para que todo el mecanismo empezara a chirriar una vez más, como al principio. Se acusó de orgulloso y de beato, alternativamente.
30/8/2004
Alejandro Margulis (1961) nació en Boston (EE.UU.) pero reside en Buenos Aires. Trabajó en los principales medios gráficos de la Argentina y publicó cinco libros: dos de ficción —el libro de relatos "Papeles de la mudanza" (Catálogos, 1988) y la novela "Quién, que no era yo, te había marcado el cuello de esa forma" (Beatriz Viterbo, 1993)— y tres periodísticos —"Los libros de los argentinos" (El Ateneo 1998), "Junior, Vida y Muerte de Carlos Menem (h.)" (Planeta, 1999) y "Reconstrucciones de desaparecidos" (IMFC, 2002). Docente de la Universidad de Buenos Aires (UBA), dicta además cursos de escritura literaria y periodismo de investigación on line en el portal de literaturas inéditas.
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