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Arte
01 09 2004
Ultimas pinturas de Urbano Astuyauri en la galeria Praxis de Lima, por Jorge Bernuy
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Pintura de Urbano Astuyauri

Urbano Astuyauri es un pintor cuya obra está desde hace mucho tiempo empeñada con pasión y placer en la recuperación del pasado preinca y ahora del arte popular del país mediante la presencia en sus cuadros de elementos folklóricos de la cultura peruana con un rigor recreativo que no desmiente jamás su origen. Sus obras se presentan bajo un doble denominador: la riqueza textural de sus materias y la libertad de formulaciones. Conserva como pintor la visión del niño a la cual une la inclinación del artista actual que busca el logro de un lenguaje plástico que valga por si solo. De ahí, que la figuración no sea un intento de retratar los objetos y los seres en el lienzo como un procedimiento, el cuadro se define por la relación que se establece internamente, en lo profundo del símbolo, entre formas y colores y entre la correspondencia de efectos y motivaciones. Lo cual es el meollo teórico de su pintura tanto constructiva como líricamente. En Astuyauri hay un elemento más: el de su manera popular de recoger esas virtualidades que emplea como asidero de su gusto cromático por la riqueza de las texturas aterciopeladas de rojos, amarillos y dorados. El se inspira en la sencillez del artesano que trabaja sus juguetes en madera blanca de eucalipto con tintes de colores manteniendo el candor campesino, no como desvalor sino como fuerza que conduce de acuerdo a su interés visual. Curioso fruto es la pintura de Astuyauri donde se juntan la vieja sabiduría del campesino con sus mitos y leyendas que él asimila en sus pinturas porque él nació y vivió desde niño en el pueblo mítico de Parac, pueblo perteneciente a Huarochirí, donde Urbano fue curado por el brujo de la localidad contra la mala suerte mediante una ceremonia de cánticos, alcohol y coca.


Pintura de Astuyauri

La pintura de Astuyauri contiene numerosos elementos que rompen los esquemas habituales de la concepción tradicional de la imagen, mas bien él está constantemente enfrentado en forma dialéctica valores compositivos conceptuales, amazones geométricas y fuentes lumínicas artificiales en el que conjugan personas y animales en el más absoluto espíritu representativo con fondos abstractos. Con técnica impecable Astuyauri implanta dentro de esos espacios controlados, objetos perfectamente identificables como juguetes: camioncitos, barquitos, burritos, miños campesinos jugando, manteniendo en todo momento la identidad de las partes sin romper la homogeneidad de la obra. La materia opaca y asutera está acoerde con el tema y el contenido mediante la función referencial, representando esos objetos inertes Astuyauri logra una particular eficacia comunicativa que a él le interesa pues hno quiere permanecer indiferente ante la desaparición de leynrdas y mitos, de esos objetos hermosos del arte poopular que perenniza en sus tela. Su pintura no es, sin embargo, crónica realista o figuración narrativa ya que las diversas araticulaciones sintácticas la sitúan en otra dimensión mas compleja en la cual también hay un discurso sobre la pintura, sus artificios y su carácter lúdico.

 

ACERCA DEL AUTOR

Urbano Astuyauri (Huarochirí, Lima, 1961) estudió en la Escuela Nacional de Bellas Artes de Lima, egresa en 1988 con el primer premio en la especialidad de Pintura. A la fecha ha realizado cuatro exposiciones individuales; la primera en Trujillo, en la Casa del Artista (1988); luego en la galería Vargas de Lima en 1990 (“Entre el mito y la leyenda”) y 1992; y en el año 2001 expone en el Centro Cultural Recoleta, en Buenos Aires, Argentina. Ha participado en numerosas exposiciones colectivas en Perú y diferentes países como Bolivia, Austria, Estados Unidos, Alemania, Dinamarca, Argentina, Singapur y Costa Rica.