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Literatura
01 04 2019
Régis Debray: "Europa fantasma" por Uriel Gadessaud y Nicolas Truong
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Cuando el filósofo descompone Europa. En su último panfleto, "L’Europe fantôme", Régis Debray analiza la pretendida disgregación política de la Unión Europea.
En el folleto, la ironía es mordaz. Y la imagen pretende ser abrumadora: "Esperábamos a Erasmo, llegó el señor Moscovici (1). Europa es una "idea difunta", escribe Régis Debray en "L'Europe fantôme”, danza para una utopía agonizante. En 1945, Paul Valéry, poeta que amaba al viejo continente, escribió: "Europa se ha acabado". Que semejante constatación no haya sido comprendida por las elites, prisioneras, según Debray, de un angelismo que confina a la ceguera, mientras que la Unión Europea, delicuescente hoy, llevaba en su seno desde su nacimiento los gérmenes de su fracaso, es una peculiaridad que trata de explicar este panfleto.
El "deseo de Europa" es interpretado como un paliativo al desmoronamiento de las grandes ideologías que galvanizaron durante el siglo XX. Solo se concretizó a través de la improbable alianza de dos tendencias opuestas, la socialdemocracia y la democracia cristiana, pero reunidas en el mismo enfoque teleológico de la historia. ¡Ay! La tan esperada Nueva Jerusalén es un edificio que suena hueco, justo bueno para hacer palpitar los corazones de los tecnócratas de Bruselas.
Pese a las invariables que forman un Estado, la Unión Europea sería una entidad tecno-jurídica, cuyo apoliticismo se refleja en un vacío simbólico y en un rechazo democrático. El autor de “Eloge des frontières” (Gallimard, 2010) recuerda así que "existir es separar". Concluye que el desenfocado geográfico en la que se mueve la Unión impide la creación de una identidad compartida por todos los ciudadanos, o el surgimiento de un sentimiento de apego. Qué vanas son las llamadas iniciativas "pro-europeas" que, como el proyecto de un ejército común del actual presidente francés, pretenden ignorar estos factores esenciales.

"Aculturación"
Sin sorpresa, Régis Debray ve en la Unión Europea un peón en manos de los estadounidenses, maestros del tablero de ajedrez mundial desde el colapso del mundo soviético. La originalidad de su análisis viene del hecho de que considera que los EE.UU. no conquistaron Europa sino que aprovecharon de un "vacío". Este "vacío" habría sido provocado por un proceso de "aculturación", en otras palabras, por la disolución de la europeidad en la occidentalidad americanizada.
Las cosas vuelven finalmente a lo mismo: la aculturación de las lenguas europeas, suplantadas por el inglés "globish". La aculturación, también, de la política: nacida en el ágora ateniense de la época de Pericles, se ha puesto por una inversión de fines y medios, al servicio de la economía, según el adagio anglosajón de “laisser-aller”. La aculturación, finalmente, del pueblo mismo que ha sido sustituido por los individuos en busca de felicidad, que aspiran alcanzar el estatuto de pueblo.
Más que una derrota estratégica, es en general una desbandada intelectual y moral que constata Régis Debray. Su prosa no conseguirá el perdón de algunos detractores por su ausencia de matices, no queda del pretendido cuadro lúcido que pinta de Europa solo el eco de la crisis de legitimidad de la Unión Europea en 2019.
Este incisivo panfleto es parte de una nueva colección de la Editorial Gallimard, "Tracts"(1). Compuesta por pequeños libros corrosivos impresos como folletos subversivos, esta colección polémica si es necesario, pero sin ataque "ad hominem", precisa Alban Cerisier, director editorial de la colección. Está destinada a "invitar a mujeres y hombres de letras a entrar en el debate", explica por su parte el editor Antoine Gallimard. También es una forma de prolongar y actualizar los grandes "folletos Nouvelle Revue Française (NRF)" publicados en los años 1930, en los que Thomas Mann o André Gide se expresaron sobre los desafíos de su tiempo. Siguiendo los pasos de Michel Leiris —y de “Africa fantôme” (Gallimard, colección "Tel", 1934)— Debray mete su pluma en la herida de una Europa desgarrada y llega a quedar a la altura.

(1) Pierre Moscovici, actual funcionario francés de la Comisión Europea.
(2) Pasquines.

 

ACERCA DEL AUTOR

BIO: Régis Debray, nació en Paris en 1940. Escritor, filósofo y alto funcionario del Estado francés. Escribió en los años 1960 “Revolución en la revolución” identificándose con la estrategia del “foco guerrillero” del Ché Guevara. Cuando fue a visitar al Ché en la selva de Bolivia en los años 1960 fue capturado y —según diversas fuentes— reveló a los militares bolivianos la presencia del revolucionario argentino. Una vez liberado, es nombrado en 1981 por el presidente socialista Mitterrand Responsable de las relaciones internacionales y después Secretario general del Pacífico Sur. Se convierte al mismo tiempo en un escritor prolífico en el campo de la ciencia de la información. Crea y desarrolla su teoría de la mediología y funda en París la revista Médium. Recibió diversos premios por su obra y, entre 2011 y 2015, fue miembro de la Academia Goncourt. En la actualidad es defensor de las ideas soberanistas de su mentor Jean-Pierre Chevènement en favor de la desintegración de la Unión Europea.

 

 

 

 

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02 11 2019