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Web y multimedia
01 02 2012
Wikipedia: ¿enciclopedia fiable o no? por Frédéric Joignot
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Un millón de personas acaban de donar 20 millones de dólares para dar vida a la enciclopedia en línea. Un record. Pero las críticas siguen su curso: calidad desigual de los textos, falta de fiabilidad, arbitrariedades evidentes. ¿Un sitio web demasiado libre? Resulta difícil pasar por alto las caras de los colaboradores y dirigentes de la enciclopedia en línea Wikipedia. Desde noviembre de 2011 hasta principios de enero, en cada búsqueda, sus retratos encabezan el sitio, invitándole a hacer un donativo. Susan y sus largos cabellos blancos. Rémi Mathis, presidente de Wikimedia Francia, con sus aires de colegial. Jimmy Wales, el fundador norteamericano.

Aproximadamente 450 millones de personas consultan cada mes Wikipedia. La enciclopedia está traducida a 280 lenguas (incluyendo las lenguas regionales) y propone millones de artículos en francés, consultados por 18,8 millones de lectores. El quinto sitio con más visitas en el mundo es una empresa aparte. Los cuatro primeros (Google, Yahoo!, YouTube y Facebook) han realizado inversiones colosales, se financian mediante publicidad, cuentan con miles de empleados, llevan a cabo costosas campañas de marketing. En cambio, Wikipedia funciona con 7,6 millones de dólares (6 millones de euros), 95 empleados, decenas de miles de redactores voluntarios. Y todo eso sin publicidad.

Independiente, la enciclopedia participativa está financiada por 85% de donaciones de particulares y recibe el resto de fundaciones. La última campaña de recaudación de fondos, que acabó el 3 de enero, ha batido un record: 20 millones de dólares, es decir 15,3 millones de euros, donados por 1 millón de personas. Estas donaciones ayudarán al desarrollo de Wikipedia y de sus proyectos complementarios: el diccionario multilingüe Wiktionary, el centro de actualidades Wikinews, las bibliotecas digitales Wikibooks (pedagógica) y Wikisource (universal), el compendio de citas Wikiquotes, la plataforma pedagógica Wikiversity, la mediateca Wikimedia Commons y el repertorio de especies vivas Wikispecies. Una masa colosal de conocimientos gratuita, ilustrada y en perpetua reactualización. Una biblioteca de Babel que contiene todos los saberes, digna de la imaginada por Borges en su obra Ficciones.

¿Cómo explicar un éxito semejante, que contradice todos los modelos económicos? La historia de Wikipedia resulta tan turbulenta como esclarecedora. En marzo del 2000, Jimmy Wales, accionista mayoritario de Bomis.com, portal de búsqueda en línea de imágenes erótico-pornográficas lanza Nupedia, una enciclopedia en la Red. Contrata a un jefe de redacción, Larry Sanger, quien forma un comité científico. Se validan los primeros artículos. Pero es entonces cuando un programador les explica el principio del “wiki”, un sitio Web cuyos visitantes pueden modificar las páginas, según el significado del término hawaiano “wiki-wiki” (rápido). El 15 de enero de 2001, financiada por Jimmy Walles, Wikipedia es lanzado, llamamando a los lectores a colaborar. El nuevo sitio se ve abarrotado de artículos, y rápidamente Wikipedia se desarrolla en el mundo entero gracias a la iniciativa de equipos de benévolos entusiastas.

Wikipedia se enmarca así en la corriente participativa nacida con Internet. Se inspira de los principios del “copyleft” (que permite, contrariamente al copyright, la libre difusión y modificación de una obra) y del programa libre (cuyo uso, modificación y copia están permitidas tanto desde el punto de vista técnico como legal). Dos textos fundamentales, escritos por dos antiguos hackers, influyen a los wikipedianos. En primer lugar un ensayo, The catedral and the bazaar, de Eric Raymond (sin traducir al francés, Editorial O’Reilly Media, 1999), que defiende “la lógica del bazar”: si una multitud de colaboradores interviene en un proyecto sin obedecer a una jerarquía ni a un plan director, elabora una obra en movimiento, no una catedral estática. Enseguida, “La Enciclopedia universal libre”, un llamamiento publicado en línea por Richard Stallman en 1999, en el que el fundador del sistema de explotación libre GNU invitaba a la creación de una enciclopedia gratuita y participativa: “En el pasado, las enciclopedias fueron escritas bajo la dirección de un organismo único y centralizado. No tendría ningún sentido desarrollar de esta manera la enciclopedia libre.”

Esta filosofía participativa y libertaria es la regla básica de Wikipedia, cuyo lema es: “El proyecto de enciclopedia de libre distribución que cada uno puede mejorar”. En junio del 2003, Jimmy Wales transfiere sus derechos de propiedad a Wikimedia Foundation, dirigida por los fundadores del sitio y representantes elegidos por las asociaciones de wikipedianos activos (treinta en total). Jimmy Wales, consagrado por Time en 2006 como una de las 100 personalidades más influyentes del mundo, ya no ejerce su papel de dirigente. Se ocupa ahora de Creative Commons, una organización que persigue la elaboración de contratos de autor que permitan compartir conocimientos, obras, datos y un acceso universal a la cultura, a la educación y a la investigación. Nos explica que “Wikipedia es un templo espiritual, un lugar para aprender y compartir conocimientos, no un espacio mercantil. El comercio no debe invadir cada esfera de nuestra vida. Somos a la vez un servicio público y un bien común.”

Ningún mercader en el templo, libre cooperación, descentralización, esos son los principios. ¿Pero cómo redactar, recurriendo al público, una enciclopedia fiable, sin lado aficionado, sin que se convierta en una batalla campal o en lugar proclive a manipulaciones? Resulta muy complicado. Desde su creación, Wikipedia se encuentra dividida entre estas dos exigencias originales: la necesidad de una revisión experta planteada por Larry Sanger, siguiendo la tradición de los grandes enciclopedistas desde Diderot y d’Alembert, y la riqueza de un material editorial algunas veces aproximativo, partidista, falto de referencias, aportado por miles de colaboradores apasionados o de espíritus sectarios.

Para evitar los deslices, los fundadores han establecido, año tras año, reglas deontológicas. La primera es “la neutralidad del punto de vista”, es decir “describir el debate en vez de intervenir en él”. Cada colaborador debe presentar igualmente “los diferentes puntos de vista sobre una controversia”, insistiendo sobre los más elaborados, con fuentes fiables y que hagan autoridad. El internauta descubre así los famosos apelativos “Ref. necesaria” o “Artículo no neutral” en los textos considerados imperfectos.

Dado que cualquiera puede intervenir para enriquecer un artículo, se han dado intensos debates entre los redactores, expertos descontentos, personas interesadas, ideólogos de un tema, los ociosos que aportan su grano de arena… En el curso de estas polémicas (siempre consultables en línea, lo que aclara los debates de interpretación y revela a los sectarios), Wikipedia exige “reglas de convivencia”, expuestas en el sitio “Principios fundadores”: “Busque el consenso. Mantenga su sangre fría cuando el ambiente se caldea. Evite las guerras de edición.”

Los enfrentamientos son innumerables, pese a la existencia de un protocolo de “búsqueda de consenso”, que induce a encarar las discusiones de forma amistosa, argumentando que es posible alcanzar un contenido sólido, “racional”. Esto da a veces largos y nutridos artículos en los que varias interpretaciones se equilibran. A veces, la voluntad de consenso produce fichas interminables. En caso de litigio violento, un administrador, votado por las comunidades de cada país, puede suspender una página o restringir a un colaborador, en espera de un acuerdo. Una sección de lo más dadaísta llamada “las guerras de edición más penosas” está en línea. Entre tantas, una muy francesa sobre la edad de la actriz Arielle Dombasle.

Estos son los principios. ¿De verdad se aplican? ¿Son suficientes? Numerosas críticas, precisas e instruidas, denuncian el carácter aficionado y hacen una lista de errores flagrantes. Daniel García, de la revista Livres Hebdo, se jactó el 3/11/2006 en un artículo corrosivo: “Abran en Wikipedia la noticia relativa al caso Dreyfus. Bajen hasta la bibliografía, y ahí podrán leer como primera referencia: Henry Dutrait-Crozon, Expositor del caso Dreyfus. Con el comentario escrito con todas sus letras: “Obra fundamental a consultar con prioridad”.” Este libro de 1909, modificado en 1924 y 1938, es un alegato contra Dreyfus en la línea del movimiento monárquico y nacionalista, Action française.

El periodista y escritor Pierre Assouline retoma la crítica, el 9/01/2007, en su blog “La República de los libros”. Recuerda que dicha obra es un “evangelio de nacionalistas”. Constata que Wikipedia, tras la intervención de la Liga de los derechos humanos ha añadido justo la mención “obra cuestionada”, pero la ha dejado encabezando la bibliografía, antes de los trabajos de reconocidos historiadores. Lamentando la “demagogia ambiente” según la cual todos podríamos ser enciclopedistas, Pierre Assouline hace esta crítica de fondo: “La cuestión de las fuentes está en la base de toda investigación, ya sea histórica, científica o periodística, ahora bien Wikipedia diluye tanto la fuente que la elude. No se puede sino insistir en que en el campo de las ideas, y en particular en la historia, el espíritu de la referencia queda intrínsecamente vinculado a la duración y no a lo efímero. Desde luego en Wikipedia, la referencia es de geometría variable: el último en hablar tiene razón, hasta el siguiente.”

En 2008, cinco estudiantes de periodismo de Ciencias Po1íticas de París llevaron a cabo una investigación sobre los artículos de la versión francesa de Wikipedia. Hacen también un test. Añaden a la ficha de Pierre Assouline una información falsa: “En el 2001 ha ganado el campeonato de Francia de juego de palma.” Este error no tarda en circular por todas partes. Cuestiona el funcionamiento de Wikipedia: miles de falsas informaciones, reseñas escandalosamente elogiosas o malintencionadas pueden pasar a través de los filtros de la enciclopedia.

Por otra parte, varias páginas recogen estos errores persistentes, como la sección “WikiGrill” de la revista Books en Francia, en la que un autor señala el “dejar hacer como principio de organización”. Se pregunta: ¿es la anarquía o el credo de la economía liberal que se invoca? Señalando que Wikipedia aboga por “el mismo derecho de participación sin considerar la edad, la competencia o el origen”. Se sorprende que no se tenga en cuenta la capacidad: ¿no resulta esto peligroso para una enciclopedia?

Encontramos otro ejemplo de error en Wikipedia con Mikkel Borch-Jacobsen, coautor del Libro negro del psicoanálisis (Editorial Les Arènes, 2005). Presentado primero en Wikipedia como un crítico conocedor de la obra de Freud, le tacharon de un día para otro de “analista fracasado” y de “psiquiatra del comportamiento”. Los defensores de Freud intervinieron sobre el texto para desacreditarlo. Ante sus protestas, se retiran las falsas informaciones. Después se reintroducen: la ficha Wikipedia de Mikkel-Borch Jacobsen se ha convertido en un campo de batalla entre asociaciones freudianas y anti-freudianas.

No es nada anecdótico. Estos enfrentamientos se producen en torno a muchos temas sensibles: el conflicto israelo-palestino, la guerra de Argelia, la prostitución, George W. Bush… Se extienden a los debates de iniciados: ¿Es Shakespeare el autor de sus obras? ¿La ayahuasca es un psicotrópico peligroso? Y así hasta el infinito. Cada vez los “ciberbomberos” de Wikipedia tienen que advertir a los lectores: “La forma y el fondo de este artículo están por comprobar”, “Afirmación parcializada”, “Fuentes necesarias”.

Al finalizar su investigación, los estudiantes de Ciencias Políticas de París publicaron a fines del 2007, La Revolución Wikipedia (Editorial Mil y Una Noches, prefacio de Pierre Assouline). Levantan varios puntos notorios: el gran número de colaboradores poco fiables desalienta a los expertos de un tema para intervenir, lo que afecta a la calidad de los artículos, así como a la jerarquización de la información. La rapidez de Wikipedia, capaz de proporcionar artículos sobre una obra recién publicada o el último talento de moda, no permite tomar la distancia necesaria al trabajo enciclopédico.

Rémi Mathis, de 28 años, presidente de Wikimedia Francia, es conservador del departamento de estampas de la Biblioteca Nacional de Francia (BNF), en la calle de Vivienne de París. Estudió en la École nationale des chartes (1). Es un buen conocedor de la historia diplomática del siglo XVII y colabora mucho con Wikipedia, en su especialidad. A mediados de diciembre del 2011, aliviado por el llamamiento a donaciones lanzado en Francia, añade: “Recibimos miles de donaciones. La gente adjunta cada vez palabras de aliento.”

A fines de diciembre de 2011, 36 000 personas habían donado 980 000 euros. ¿Para qué proyectos? Para empezar, los wikipedianos y la BNF van a seguir colaborando. Se les ha encargado revisar y corregir 1400 libros digitalizados por la biblioteca —desde Nana, de Zola, a la Historia de la Revolución Francesa de Thiers— antes de permitir su acceso a través del portal Gallica. El equipo francés aún va a poner en línea una gran cantidad de obras literarias y gráficas (Wikisource cuenta ya con más de 50000 obras) colaborando con el Centro Pompidou, el Museo de Cluny, los archivos de Toulouse… Van a trabajar con varias universidades, en Francia y en África francófona, para invitar a docentes, estudiantes e investigadores a escribir artículos.

Está también ése combate por la “libertad de panorama”. “En Francia, las imágenes de un monumento público como la Biblioteca François Mitterand o la iluminación de la torre Eiffel están sometidas al derecho de autor”, explica Rémi Mathis. Por lo tanto, el arquitecto o el técnico de iluminación pueden pedir derechos sobre la difusión de fotos que representen su obra. Para promover una excepción a dicha legislación, “hemos lanzado en Europa el concurso “Wiki Loves Monuments”, para que los internautas fotografíen los monumentos hitóricos y los den a conocer en Wikipedia Commons”.

Las críticas sobre la credibilidad de Wikipedia exasperan a Rémi Mathis. Allí donde existe el consenso, en el campo de las ciencias duras, las ciencias naturales y las tecnologías, Wikipedia ofrece un saber sólido, señala. Recuerda que en el 2007, a pedido de la revista Stern, un equipo independiente comparó 50 artículos elegidos al azar en Wikipedia y en Brockhaus, la gran enciclopedia alemana. Se estimó que 43 artículos de 50 en Wikipedia eran más exhaustivos, legibles, exactos y estaban mejor actualizados. Declara con un suspiro afligido: “nuestros censores nos serían de mayor ayuda si mejorasen con nosotros el sitio.”

Rémi Mathis añade que programas informáticos rápidos como el Wikiscanner ya detectan las direcciones IP (identificación del ordenador) de los colaboradores. Microsoft, laboratorios farmacéuticos, sectas, políticos, y fans ya han sido sorprendidos in fraganti, modificando artículos. En cuanto a los famosos “trolls”, los vándalos y bromistas de la red, se les encuentra cuando cambian el segundo nombre de George W. Bush, Walter, por “Wanker” (pendejo), cuando pretenden que la bebida Red Bull contiene “semen de vaca” o cuando anuncian erróneamente la muerte de una estrella.

Rémi Mathis lleva la discusión sobre el fondo. Según él, asistimos a una democratización del saber comparable a la que siguió a la invención de la imprenta. En aquél entonces, la elite que leía y redactaba los libros acusaba a la imprenta de la multiplicación de los errores por la impresión mecánica y de ahogar el talento en la masa de publicaciones. Para él, la enciclopedia participativa pone en tela de juicio aquellos que pretenden conocer un tema individualmente mejor que un colectivo de investigadores que discuten entre ellos.

Jean-Noël Lafargue, profesor en la Universidad de Paris-VIII, ex administrador de Wikipedia, califica a sus alumnos según los artículos que publican en el sitio. Para él “se oirán a todos los defensores del Internet “civilizado” quejarse, ya que la libertad de acción y de palabra inspira desconfianza. Éstos preferirán la censura al desorden, no admitirán jamás el valor pedagógico del error o de la puesta en peligro del saber establecido. No creen en la educación, sino en el adiestramiento.”

(1) N. del T.: Gran escuela francesa fundada en 1821 con el fin de catalogar la ingente documentación que había pasado a manos del Estado tras la supresión de muchos monasterios, y que forma en la actualidad principalmente a archivistas y bibliotecarios de muy alto nivel.