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Literatura
02 08 2017
Los cincuenta años de Cien años de soledad de Gabriel García Márquez

Auténtico “boom” dentro del “boom” de la novela hispanoamericana, ha encabezado todas las encuestas realizadas sobre la mejor novela en español del siglo XX. Figura también en recuentos mundiales, en el panorama publicado por la revista estadounidense Time. Después del éxito rotundo de Cien años de soledad en Buenos Aires y en Latinoamérica en 1967, en un diálogo público entre García Márquez y Mario Vargas Llosa sobre la literatura latinoamericana en una sala repleta de la Facultad de Arquitectura de la UNI en setiembre de 1967, el mismo escritor colombiano confesó que su obra le debía mucho a Jorge Luis Borges, autor a quien admiraba por su estilo y a quien leía todos los días. Están también las obras del escritor estadounidense Faulkner, el mexicano Juan Rulfo —una frase de su también célebre novela Pedro Páramo le inspiró para empezar Cien años de soledad—, Kafka y Juan Carlos Onetti con su saga sobre la otra ciudad mítica, Santa María. El autor de este artículo señala que después de “Cien años” los escritores latinoamericanos que fueron influenciados por su realismo mágico: los argentinos Manuel Mujica Láinez y Tomás Eloy Martínez, el chileno José Donoso y su compatriota Isabel Allende. Entre los peruanos, Miguel Gutiérrez, Gregorio Martínez y el mismo Mario Vargas Llosa, quien, luego de su ensayo “Gabriel García Márquez: historia de un deicidio”, abandonó su resistencia sartreana al humor (Pantaleón y las visitadoras) y el melodrama (La tía Julia y el escribido), y ahondó en las creencias realmaravillosas (La guerra del fin del mundo y El hablador).

(Este texto fue publicado el 15/06/2017 en el semanario Caretas de Lima).

Copyright: Semanario Caretas de Lima

ACERCA DEL AUTOR
Gabriel García Márquez

Gabriel García Márquez (Aracataca, Colombia, 1928 — México D.F., 2014) Afincado desde muy joven Bogotá, García Márquez estudió derecho y periodismo en la universidad Nacional e inició sus primeras colaboraciones periodísticas en el diario El Espectador. A los 27 años, publicó su primera novela, “La hojarasca”, en la que ya apuntaba los rasgos más característicos de su obra. Tras la publicación de “El coronel no tiene quien le escriba” (1961) y “Los Funerales de la mama grande” (1962), fue galardonado en 1965 con el Premio Nacional de Colombia. Dos años después, García Márquez consiguió que la Editorial Sudamericana de Buenos Aires le publicase “Cien años de soledad” (1967), su obra maestra y una de las novelas más importantes de la literatura universal del siglo XX. Tras una temporada en París, en 1969 se instaló en Barcelona, donde entabló amistad con intelectuales españoles, como Carlos Barral, y peruanos, como Mario Vargas Llosa. Su residencia barcelonesa fue decisiva para el lanzamiento del boom de la literatura hispanoamericana, del que fue uno de sus mayores representantes. En 1972, García Márquez obtuvo el Premio Internacional de Novela Rómulo Gallegos, y pocos años más tarde regresó a América Latina para residir alternativamente en Cartagena de Indias y Ciudad de México. Publicó “La increíble y triste historia de la cándida Eréndira y de su abuela desalmada” (1972), “El Otoño del patriarca” (1975) y “Crónica de una muerte anunciada” (1981). Su prestigio literario, le valió en 1982 el Premio Nobel de Literatura. Luego fueron editadas sus novelas, “El amor en los tiempos del cólera” (1985), “Del amor y otros demonios” (1994), “Doce cuentos peregrinos” (1992), su autobiografía “Vivir para contarla” (2002) y su última novela “Memoria de mis putas tristes” (2004). En cine intervino en la redacción de numerosos guiones, a veces adaptaciones de sus propias obras. Falleció en la ciudad de México en 2014.